Tengo deudas ¿qué puedo hacer? Refinanciación, reunificación y reparación de deudas

25/02/2019

Tengo deudas ¿qué puedo hacer? Refinanciación, reunificación y reparación de deudas

No todos los créditos son rápidos y a devolver en menos de 30 días, existen productos crediticios e hipotecarios de gran cuantía cuyo periodo de amortización se extiende a lo largo de los años y, claro, en ese tiempo pueden pasar muchas cosas, entre ellas, imprevistos que cambien nuestra situación económica, la de nuestra familia o la de nuestra empresa, complicándonos seriamente el compromiso de pago contraído con entidades bancarias, cajas de ahorros y financieras tecnológicas.

Afortunadamente, el mercado ha previsto este tipo de situaciones y ha ideado una serie de alternativas a las que podemos acogernos cuando las deudas nos sobrepasan. A continuación, te explicamos en qué consiste cada una de ellas, sus pros y sus contras.

 

La refinanciación de deudas, cuando no llegamos a las cuotas

Quizás se trate de la opción más común, a la que acuden los consumidores con mayor asiduidad para poder cumplir con los plazos de devolución de sus préstamos o hipoteca, plazos a los que, hasta la fecha, llegan a duras penas.

Quienes se acogen a esta modalidad lo hacen porque, seguramente, han sufrido un varapalo en su situación laboral, económica o financiera que ha cambiado drásticamente el escenario de solvencia en el que se movían, por lo que se muestran incapaces de hacer frente a las responsabilidades de devolución contraídas con su prestamista.

Gracias a la refinanciación de la deuda, el afectado o afectada podrá disminuir el importe de las cuotas mensuales a devolver mediante la contratación de un nuevo préstamo que le permitirá cancelar el anterior y negociar condiciones más ventajosas, aunque, claro está, aumentará el plazo de devolución y los intereses y comisiones asociadas.

 

Reunificación de deudas, solo en casos especiales

Es una de las fórmulas que nos brinda el mercado financiero para facilitarnos el pago de todos nuestros préstamos e hipotecas, sin embargo, su elevado coste hace que solo esté recomendada para casos muy especiales.

Al reunificar nuestras deudas las estamos uniendo en un solo préstamo, es decir, en una sola cuota mensual, simplificando así el proceso de pago, la burocracia y la cantidad que debemos aportar ¿Dónde reside entonces el problema? En que el plazo de amortización se alarga notablemente y con él, los costes en forma de intereses, además de gastos derivados del proceso de reunificación como la cancelación anticipada de los préstamos antiguos o la apertura del nuevo préstamos reunificado.

Para reunificar las deudas que hemos contraído con diferentes entidades bancarias o financieras, debemos recurrir a una empresa mediadora que gestione la operación. La principal ventaja reside en tener que realizar un único pago mensual, en lugar de varios pagos a distintas entidades.

 

Reparación de deudas o cómo empezar de cero

La reparación de deudas proliferó en nuestro país a raíz de la aprobación en 2015 de la denominada Ley de segunda oportunidad, es decir, la posibilidad que se brinda a personas particulares o autónomas de llegar a un acuerdo con las entidades crediticias prestamistas para cancelar de forma total las deudas contraídas ante la incapacidad de devolverlas.

Esta es una opción que se destina a personas sobrendeudadas y sin perspectivas de mejora en su situación económica, que propicia, además, que puedan salir de los listados de morosidad, disponer de nuevo de sus tarjetas de crédito, etc. En definitiva, poder volver a recuperar una vida normalizada y empezar así de cero.

La reparación de deudas corre a cargo de una empresa mediadora que se encargará de representarnos frente a bancos, cajas de ahorros y crediticias a cambio de una comisión, eso sí, quien se acoja a esta modalidad deberá ceder todos sus bienes y activos (a excepción de aquellos que le permiten seguir desempeñando su actividad profesional) para, una vez liquidados por el deudor, quedar libre de cargas.

Si no se quiere llegar a este extremo, el de ceder todos los bienes, el consumidor o consumidora puede confiar en la empresa mediadora para renegociar las deudas y reducirlas hasta en un 50%. La mayoría de empresas exigen, bajo esta fórmula, que la persona afectada se someta a un plan de ahorro mensual cuyo incumplimiento acarrea importantes penalizaciones, por lo que hay que mostrarse muy cautelosos con este tipo de soluciones.

 

La prudencia, tu mejor aliada contra las deudas

Nuestra recomendación es que, antes de llegar a esta situación, lo mejor es buscar con tu entidad prestamista una solución que alivie la carga de las cuotas. Actúa a tiempo antes de tomar decisiones drásticas y más perjudiciales.

Ahora que ya conoces todas las alternativas que te brinda el mercado para mejorar las condiciones de tus préstamos o hipotecas, solo te queda echar cuentas y sopesar cuál de ellas te beneficia o, al menos, no lastra aún más tu economía. Recuerda, solicitar un préstamo es una gran idea, pero ha de hacerse con responsabilidad. Pide un préstamo cuando estés seguro o segura de que podrás devolverlo con las máximas garantías y vive con tranquilidad.

¿Necesitas un préstamo?

Te ayudamos a encontrar el mejor en función de tus necesidades

¡Solicita!

¿Necesitas dinero urgente?

Solicita ahora hasta 1000€ sin intereses

Continuar

Leer más sobre

Ahorro     Créditos rápidos     Cuentas bancarias     Hipotecas     Otros     Préstamos personales     Salud financiera